Quitarse los zapatos en la puerta evita que miles de bacterias entren a tu casa

¿Alguna vez te has preguntado por qué en los hogares orientales tienen la costumbre de quitarse los zapatos cuando entran a una casa?

Por un lado, se trata de una tradición que distingue al umbral como la línea divisoria entre el mundo exterior y la privacidad de un espacio interior.

También es por razones de higiene. Los hogares orientales, como los japoneses y los coreanos, están diseñados con la idea del piso como principal zona de convivio. En Japón, por ejemplo, es común que uno duerma y coma en el piso.

Pero del otro lado del mundo, en los hogares occidentales, no es raro que la gente ande con sus zapatos por toda la casa, incluso en pisos laminados y alfombrados.

Pues bien, hay motivos científicos para seguir el ejemplo de las costumbres orientales y van más allá de la molestia de barrer y trapear un piso sucio con las huellas de los tenis.

De acuerdo a un estudio de la Universidad de Arizona, la mala costumbre de quedarnos con los zapatos puestos en el hogar está introduciendo casi medio millón de gérmenes en nuestro hogar, más de los que hay en un inodoro común.

Según el Dr. Charles Gerba, especialista en microbiología, esto se debe a todo lo que pisamos en la calle y termina por acumularse en las suelas del calzado, incluyendo las heces de animales.

El 96% de las bacterias coliformes y E.Coli en la suela de los zapatos muestran un frecuente contacto con materiales fecales originarios de suelos de locales públicos o por contacto directo con excrementos animales.”

Para el estudio, los investigadores analizaron 26 zapatos que fueron usados durante un periodo de tres meses. En las suelas encontraron 3,600 a 8 millones unidades de bacteria por zapato, con un promedio de 421,000 unidades de nueve especies distintas.

De acuerdo a los resultados, hasta el 90% de las bacterias y virus en los zapatos pueden terminar en un piso libre de microorganismos.

Las bacterias pueden viajar largas distancias en los zapatos después de que estos hayan sido contaminados y pueden provocar diarrea, meningitis e infecciones sanguíneas.”

La solución más sencilla consiste en quitarse los zapatos en el umbral y andar por la casa en calcetines o en pantuflas. No solo tendrás un piso más limpio, también le cierras la puerta a cientos de miles de bacterias nocivas para la salud.

También es recomendable que limpies tus zapatos con regularidad. Por ejemplo, en el caso de tenis, sumergirlos en agua fría y detergente puede matar hasta el 99% de los microbios.

Via HuffingtonPost.

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