Misteriosas criaturas marinas (y carnívoras) hieren a joven en Australia

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Sam Kanizay recibe asistencia médica en un hospital tras recibir mordiscos de "diminutas criaturas marinas" en Melbourne (EFE/Jarrod Kanizay).

El pasado 5 de agosto, Sam Kanizay de 16 años fue a pasar el día a Dendy Street Beach, una playa en la costa de Melbourne, en Australia. Después de jugar futbol fue a remojarse los pies en la orilla por cerca de 15 minutos. Cuando salió notó que sus pies y piernas estaban ensangrentados y con decenas de heridas.

Como el severo sangrado que presentaban sus lesiones no se detenía, Sam tuvo que recibir asistencia médica en un hospital. Las imágenes no tardaron en volverse virales.

A ciencia cierta nadie sabe que ocurrió. Si bien Sam asegura no haber notado nada raro mientras estaba en el mar, las diminutas heridas que sufrió eran similares a pequeños mordiscos que fueron atribuidos a algún tipo de enjambre marino no identificado.

Un día después Jarrod Kanizay, papá de Sam, regresó a la playa donde su hijo había sufrido el ataque y sumergió en el agua un recipiente con trozos de carne en el interior. Notó que cientos de criaturas diminutas se reunieron entorno a la carne y comenzaron a devorarla.

Se llevó a varios de estos seres para seguir estudiando su comportamiento y comprobó que estaban obsesionados con la sangre:

Este video fue analizado por el biólogo Alistair Poore, de la University of New South Wales. Para él lo más probable es que se trate de pequeños crustaceos invertebrados carroñeros, conocidos popularmente como “piojos de mar”. Aunque Poore se dijo extrañado porque estos seres rara vez atacan a los humanos:

“Nunca había visto un caso como este (…) tendría que haberse producido un ataque masivo para producir las heridas que tenía Sam”

La característica principal de esta especie es parasitar a ciertos tipos de peces. Aunque sus picaduras pueden enrojecer la piel de las personas sensibles y causar náuseas, dolor de cabeza, fiebre o vómito, en definitiva estos malestares no se comparan con las lesiones sufridas Kanizay.

Jarrod llevó al hospital a estos crustáceos para que sean analizados y se determine a qué especie pertenecen. Por el momento las autoridades consideran que lo ocurrido es sólo un caso aislado y descartaron restringir el acceso a esa playa.

Este no ha sido el único ataque atribuido a Piojos del Mar ocurrido en Australia. En agosto de 2015 un padre y su hijo ya habían presentado heridas sangrantes similares. Los expertos aún no saben a qué atribuir este comportamiento agresivo de esos animales.

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