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Los impactos en la renegociación del TLCAN

Aspectos del Puente del Comercio Mundial en Nuevo Laredo, Tamaulipas. (Reuters, archivo)

Aspectos del Puente del Comercio Mundial en Nuevo Laredo, Tamaulipas. (Reuters, archivo)

 

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) representa 474 millones de consumidores en Estados Unidos, México y Canadá.

Desde su campaña, el presidente Donald Trump anunció que renegociará o sacaría a su país del TLCAN.

Expertos estadounidenses explicaron cuáles podrían ser los rubros de negociación y sus impactos para la Unión Americana.

En entrevista exclusiva con FOROtv esto señalaron:

No está claro qué es lo que el gobierno de Trump quiere lograr con la renegociación del TLCAN. Como economista creo que hay varias áreas en las que es obvio en las que el acuerdo podría ser mejorado. Si se respeta el nivel de las tarifas actuales y el acuerdo simple y sencillamente se cancela, no creo que hubiera grandes cambios”, dijo Robert Scott del Instituto de Política Económica (EPI).

Estoy seguro que muchos negocios han comenzado a expresar sus preocupaciones acerca de esta propuesta. Tenemos una relación de libre comercio y queremos asegurarnos de que así continúe”, añadió Chris Wallace, presidente de la Asociación de Negocios de Texas (TAM).

Los plantes del presidente Trump amenazan la cadena de producción de los bienes que se intercambian entre la Unión Americana, México y Canadá.

Por ejemplo, los insumos para la industria automotriz, desde acero hasta interiores, se fabrican en Estados Unidos y pueden cruzar dos o tres veces la frontera antes de que un vehículo terminado llegue al consumidor norteamericano.

Primero que nada, están las llamadas reglas de origen que rigen qué tipo de producto deben ser elaborados en alguno de los países del TLCAN para poder recibir los beneficios de libre de impuestos. Se pueden importar partes de China para ensamblar un motor y si ese motor es instalado en un coche es tratado como si tuviera un contenido del 100% del TLCAN incluso si el contenido de ese vehículo sea del 50% o del 55%. Hay otras áreas, como en las de etiquetación de país de origen se necesita desesperadamente que sean mejoradas para evitar lo que se conoce como el transenvío de productos, que repito, vienen de países como China, que usa el dumping y el subsidio de sus productos y luego los transenvía a través de México o Canadá hacia Estados Unidos y ese es un problema que crece y crece”, añadió Robert Scott del Instituto de Política Económica (EPI).

De concretarse la salida de la Unión Americana del tratado comercial, representaría pérdidas para los estadounidenses y la región en su conjunto.

Se podrían restablecer tarifas arancelarias, podría tratarse de tarifas muy altas y, en caso de ser así, eso implicaría un costo muy alto para los trabajadores de Estados Unidos y México. Eso deslocalizaría la producción. Muchas compañías importarían más partes, componentes y vehículos completos de países como Corea y China. Y trabajadores de todo el hemisferio saldrían perdiendo. Yo creo que ese sería un error muy costoso”, aseveró Robert Scott del Instituto de Política Económica.

Actualmente seis millones de empleos en Estados Unidos dependen de las exportaciones que hace a México.

Según el Instituto de Política Económica, EPI, la pérdida de empleos no representa el mayor daño derivado de un acuerdo comercial, ni se recuperarían con la cancelación del tratado.

No hay duda de que el TLCAN ha resultado en la pérdida de alrededor de 700 mil empleos en los Estados Unidos. Es innegable que la subcontratación le ha costado cientos de miles de empleos a Estados Unidos. Por otra parte, no es la nación que le ha costado más empleos a Estados Unidos en el sector manufacturero. Por mucho, las naciones que nos han costado la pérdida de más empleos por el comercio son China, seguida de Alemania y Japón. México ocupa la cuarta posición en este análisis”, agregó Robert Scott.

El EPI considera que en una renegociación del TLCAN deberían ser revisadas las legislaciones laborales.

“Así que el elevar los estándares laborales en todo el hemisferio permitirá que los trabajadores se organicen, consigan mejores salarios y mejores condiciones de trabajo. Esto sería bueno para los trabajadores de toda la región. Hacer más estrictas las reglas de origen beneficiaría a los trabajadores en Estados Unidos y México”, añadió Roberto Scott del Instituto de Política Económica.

Y que se fortalezcan los mecanismos de controversia.

Este es un segmento del tratado que permite que inversionistas extranjeros demanden a los gobiernos por estándares ambientales y de seguridad que ellos consideran limitan su capacidad de lograr una ganancia. Me parece que esa es una tercera área en la que podemos hacer mejoras al Tratado de Libre Comercio de América del Norte”, concluyó Robert Scott del Instituto de Política Económica (EPI).

Más allá de este panorama habrá que esperar a que el gobierno de Donald Trump defina hacia dónde pretende llevar el TLCAN.

 

Con información de Carlos Ibarra
VM,

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