Israel y sus colonias: ¿Cuál es la postura de México?

(Photo by David Silverman/Getty Images)

El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución propuesta por Egipto para exigir a Israel parar la construcción de asentamientos judíos en territorios palestinos que tienen ocupados desde hace décadas. El Consejo de Seguridad declaró que los asentamientos son ilegales y no tienen valor jurídico. La ONU exigió a Israel «cesar inmediatamente y completamente cualquier actividad de colonización en territorio palestino ocupado, inclusive en Jerusalén-Este». La delegación estadounidense no votó por primera vez en 37 años una resolución sobre las ocupaciones de Israel. Gracias a esta abstención, la resolución se aceptó.

¿Cómo es la relación entre México e Israel?

Como explica Carlos Eduardo López Cagaggi, México no defendió ni ha defendido los lineamientos de la política internacional, es decir, la autodeterminación de los pueblos y la no invasión y la solución pacífica de conflictos, durante el conflicto árabe-israelí. No ha apoyado tampoco definitivamente las invasiones de Israel en Palestina. La línea política que México ha tenido con Israel y con Palestina es más bien de frialdad política para no mostrar una postura determinante en el conflicto.

Durante la administración de Miguel Alemán, en el que Jaime Torres Bodet fue secretario de Relaciones Exteriores, México se se abstuvo de la Resolución 181 de la Asamblea General de las ONU para la división de Palestina en un Estado árabe, uno judío y un régimen internacional en Jerusalén. Así no se comprometía unilateralmente su postura política y aseguraba frialdad en el cálculo político.

En 1949, luego de la guerra de árabe-israelí, México, el último en América Latina, aceptó la existencia de facto de Israel y, consecuentemente, votó a favor del ingreso del nuevo país a Naciones Unidas. Ya no había otra opción políticamente viable que aceptar la creación de facto de un estado invasor en Palestina. Ante esta violenta guerra, México sí denunció la invasión y exigió como parte del Grupo de Países Latinoamericanos en Naciones Unidas ante la Asamblea General de la ONU.

Los años propalestinos

Durante la administración de Luis Echeverría, 25 años después, en 1974, y en contra de los deseos estadounidenses e israelíes, reconoció a la Organización de Liberación Palestina como un acto de solidaridad tercermundista. Cuando se creó la OLP, su primer objetivo era eliminar el Estado de Israel por medio de la lucha armada. No fue hasta 1993 que la OLP, con Yasir Arafat a la cabeza, reconoció el Estado de Israel , dando comienzo así a los Acuerdos de Oslo para acordar la paz. Esta decisión de la administración de Echeverría sí tomo una postura clara y hasta se entrevistó con Arafat para hablar sobre la necesidad de reconocerse mutuamente.

Un año después México definió el sionismo —la vuelta de los judíos al monte Sion— como racista y discriminatorio. Por el reconocimiento de la OLP y esa definición del sionismo, México fue amenazado por Estados Unidos y la comunidad hebrea en México y otros lugares cercanos de América fue ofendida.

De vuelta a la frialdad

Durante la administración de Miguel de la Madrid, México se abstuvo de reconocer el Estado de Palestina aun cuando la OLP proclamó su nacimiento. Se retiró la definición de sionismo como racismo.

La administración de Zedillo no fue muy distinta a la de Miguel de la Madrid.

Durante la administración de Felipe Calderón, México fue miembro no permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Como parte de este Consejo, México condenó la violencia ejercida por Israel en territorios palestinos. Claro, siendo parte México del Consejo debía aferrarse a las políticas internacionales y apoyar las resoluciones pacíficas de conflictos, defender la no intervención y las decisiones políticas democráticas.

¿México, hoy, ante las ocupaciones?

Israel tomó como un ataque a los intereses nacionales la decisión estadounidense de abstenerse. Para el año siguiente, Trump prometió reconocer Jerusalén como capital de Israel, aun cuando la ciudad tenga una parte palestina. Advirtió a Naciones Unidas que «las cosas serán diferentes».

¿México debería tener una postura definida ante las invasiones israelíes en Palestina? ¿Se debería velar por la autodeterminación de los pueblos y la no intervención o sólo mantener una sana pero difusa relación con ambos territorios?

 

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