Historias de mexicanos deportados de EU

Cada semana, lunes, martes y jueves llega al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) un avión con repatriados mexicanos. (Twitter @TrabajoCDMX)

Cada semana, lunes, martes y jueves llega al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) un avión con repatriados mexicanos. (Twitter @TrabajoCDMX)

En tan sólo ocho días llegaron a México procedentes de los Estados Unidos 332 repatriados.

En cuanto tocan piso mexicano, cada uno de ellos recibe del Instituto Nacional de Migración (INM) una constancia de recepción de mexicanos repatriados.

Ahorita no tengo el acta de nacimiento. Voy a llegar a Nayarit a sacarla, voy a ir a mi domicilio a sacarla, a tramitarla más que nada y ver cuánto cuesta. -¿Tienes alguna identificación que garantice que eres mexicano?- Pues el papel que nos dieron aquí. Un papel que nos dieron aquí que nos bajamos del avión, que tenemos siete días para tramitar lo que vamos hacer, la cartilla militar, el IFE y el Seguro Popular también, que es un seguro que otorga el gobierno”, dijo Valente Córdova, mexicano deportado.

Cada semana, lunes, martes y jueves llega al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) un avión con repatriados mexicanos. Estando ahí, cada uno de ellos es trasladado, según su destino, a una central camioneta.

Para muchos repatriados el llegar a México no sólo significa soledad, sino también sufrimiento.

Porque aquí no tengo a nadie, allá está toda mi familia. Mi papá se murió allá. Tengo mis hermanos, son todos nacidos allá en Estados Unidos, mi hermana se hizo ciudadana americana y mi madre ya arregló sus papeles y mi señora y mis dos hijos están allá y de parte de mi papá están todos, mis abuelos, todos, y acá no tengo a nadie, por eso me tengo que regresar”, explicó Arturo Cruz García, mexicano deportado.

Muchos de estos connacionales nunca se imaginaron que el cometer una infracción de tránsito en la Unión Americana sería el principio de su desgracia. No sólo los deportaron por no traer documentos, sino también los alejaron de su familia y de su vida cotidiana.

A la vez una desesperación porque no los voy a ver pronto ahorita. Me voy a tardar no sé cuánto aquí ahorita en México, no sé, un mes o más en lo que se acomodan las cosas ahorita porque la entrada está muy dura, son varios días de camino los que hay que cruzar”, añadió Valente Córdova, mexicano deportado.

“Allá está mi señora, mis dos hijos, mi madre y todos mis hermanos son de allá y de hecho, la verdad, estoy tomando medicamentos, antidepresivos y la verdad no hay otra, pues que me tengo que regresar para Estados Unidos”, aseveró Arturo Cruz García, mexicano deportado.

La mayoría de los repatriados que llegan a México sólo tienen en mente regresarse a Estados Unidos. No les importa ser detenidos e ingresar a la cárcel.

Yo creo que sí porque allá está la familia. -¿No tienes miedo de que ingresar a la cárcel?- Es un arriesgue que hay que tomar porque los hijos ya no nos quieren seguir a uno. Ya están grandes y además pues allá está poquito mejor la vida también”, agregó Valente Córdova, migrante deportado.

Sin embargo, dentro de las historias de repatriados, hay algunas que resultan afortunadas.

Tuve mi niña la primera, tenía siete meses cuando me decidí ir y mi esposa estaba embarazada de tres meses de otra niña que hasta la fecha no conozco. Y para mí es un gusto muy grande de llegar ahorita a mi casa porque ya mi niña entró al kínder, se me pasó el tiempo y estoy muy gustoso esta vez”, dijo Emilio López Medina, mexicano deportado.

 

 

Con información de Bogdán Castillo
Vm,

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