El Sol Rojo de Alexander Calder: La joya olvidada del Estadio Azteca

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"El Sol Rojo", obra del escultor estadounidense Alexander Calder (Foto tomada de flickr.com/photos/mexbi/)

El Estadio Azteca cumple 51 años, y aunque los partidos legendarios y eventos celebrados en este mítico recinto son ampliamente conocidos, también cuenta con características o elementos poco valorados y cuyo origen es casi desconocido.

Uno de ellos se encuentra en la explanada del Estadio Azteca que da a Calzada de Tlalpan, y aunque millones de personas lo han visto, la mayoría ignora el valor artístico que tiene. Hablamos de El Sol Rojo, una de las obras cumbres del estadounidense Alexander Calder, uno de los escultores más innovadores del siglo XX.

La creación del El Sol Rojo tuvo lugar décadas atrás, durante los preparativos para la celebración de los Juegos Olímpicos de México ’68.

Una de las peculiaridades de este evento deportivo, fue darle mayor peso a la cultura y entre los ejes centrales de este proyecto estaba la Ruta de la Amistad, un corredor escultórico ideado por el artista mexicano Mathias Goeritz para llevar el arte moderno a las calles, conformado por 19 esculturas artísticas procedentes de los cinco continentes, que fueron colocadas en Periférico, a kilómetro y medio de distancia entre ellas.

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Ruta de la Amistad (Foto AP)

Ruta de la Amistad de México 68.

La Ruta de la Amistad se conformó, además, de otras tres obras colocadas en el exterior de algunos espacios deportivos, como el Palacio de los Deportes, el Estadio Olímpico Universitario y en el Estadio Azteca. Fue precisamente en este último sitio donde se colocó esta figura de acero de 25.8 metros de altura, conformada por tres patas que sostienen en el circulo rojo.

Su creador, Alexander Calder, fue uno de los artistas contemporáneos más importantes a nivel global, cuyos trabajos toman al movimiento y al color como elementos principales de su obra.

Cuando los Juegos Olímpicos llegaron a su fin, estas esculturas cayeron en el abandono. El desconocimiento de la importancia artística y cultural de las esculturas, así como el poco o nulo mantenimiento que recibieron, contribuyeron a que el trabajo de artistas como Willi Gutmann (Suiza), Germán Cueto (México), Grzegorz Kowalski (Polonia), Todd Wiliams (EU) o Kiyoshi Takahashi (Japón), se perdiera entre el crecimiento urbano.

Por fortuna, desde hace unos años el Patronato de la Ruta de la Amistad, junto con otras organizaciones, Embajadas y empresas, empezaron a trabajar en un programa de restauración, conservación y difusión del legado que dejó la Olimpiada Cultural del 68.

En el caso de El Sol Rojo, esta escultura varias veces ha recibido mantenimiento, pues continuamente es vandalizada con pintas.

Actualmente se le considera una escultura representativa tanto del Estadio Azteca como del sur de la capital mexicana. No obstante, lo que sigue faltando es difundir cuál es su importancia, y fomentar que sea la propia sociedad la que cuide y valore este tipo de legados.

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Estadio Azteca y El Sol Rojo de Calder (Imagen tomada de Instagram)

El Sol Rojo de Calder y el Estadio Azteca.

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