El riesgo de las funerarias ‘patito’ en México

Según información de la Asociación Necrológica Mexicana, al menos cuatro de cada 10 servicios funerarios concluyeron con la cremación del cuerpo. (Notimex, archivo)

 

Ataúd: 50%
Sala de velación: 20%
Gestoría, carroza y arreglo estético del difunto: 30%

Estos son los porcentajes proporcionados por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) sobre lo que cuesta morirse en la Ciudad de México, dependiendo de los precios de distintas agencias funerarias locales.

El servicio básico se conforma de un ataúd metálico de medio cristal, la carroza que va a recoger el cuerpo al hospital, la capilla-velatorio, los trámites del registro civil y ley de salubridad, la carroza que lo va a llevar al panteón, le cuesta 6 mil 500 pesos, dijo Alejandro Jorge Fontanot, propietario de una agencia funeraria de la Ciudad de México.

Según información de la Asociación Necrológica Mexicana, al menos cuatro de cada 10 servicios funerarios concluyeron con la cremación del cuerpo. En cementerios civiles la cifra es de seis de cada 10.

La Norma Oficial Mexicana NOM-036-SCFI-2007, relativa a la comercialización de servicios funerarios, indica que los establecimientos deben informar sobre la disponibilidad de ataúdes o féretros especiales para ser cremados junto con el cadáver o restos humanos, así como las implicaciones sanitarias por el uso de ataúdes o féretros distintos y las disposiciones al respecto de la Ley General de Salud.

Empresarios del ramo aseguran que en la práctica esto no siempre se cumple.

En la colonia Doctores la mayoría de las funerarias, que son unas cajoneras, están vendiendo ataúdes de incineración, ataúdes manchados, que tienen mucho microbio, denunció Alejandro Jorge Fontanot, propietario de la agencia funeraria de la Ciudad de México.

Según información del Consejo Mexicano de Empresas de Servicios Funerarios, de un universo de más de cuatro mil funerarios del país, 60% operan en la informalidad y, de éstas, una tercera parte son piratas.

El organismo advierte sobre otros abusos tales como los aumentos graduales a los costos originalmente ofrecidos a los deudos por los llamados coyotes o buitres.

Le dice ‘yo le voy a cobrar seis mil pesos’. Ya tienen el cuerpo, tienen los papeles y le empiezan a decir al cliente ‘no pues falta esto, falta lo otro, falta lo otro’, y esos seis mil pesos se convirtieron en 14 mil pesos, agregó Alejandro Jorge Fontanot.

En la Ciudad de México, la delegación Miguel Hidalgo cuenta con un servicio formal de reciclaje de ataúdes en el Panteón de Dolores, el más grande de la capital.

Cuando una persona no tiene los recursos para comprar un ataúd, nosotros les damos el servicio de donación de ataúd, así como el servicio de la gestión de trámites totalmente gratuita. El personal de servicios funerarios está capacitado para realizar todo un procedimiento de higiene y obviamente desinfectar los ataúdes, señaló Marisol Vázquez, jefa de la Unidad de Servicios Funerarios de la delegación Miguel Hidalgo.

La incineración de cadáveres ya representa también un reto ambiental. El Gobierno de la Ciudad de México publicó, en su gaceta oficial, una norma ambiental emergente que establece límites máximos permisibles de emisiones a la atmósfera por esta actividad y procedimientos de revisión a los hornos crematorios al menos una vez al año.

Adicionalmente señala que, previamente al proceso de cremación, deberán ser retirados zapatos, joyas, artículos de plástico y, en caso de cremación con féretro, éste debe ser hecho con materiales de fácil combustión.

Con información de Carlos Ibarra
Vm,

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