#Siria

El origen del conflicto en Siria

El conflicto en Siria inició en marzo de 2011. (Getty images, archivo)

El conflicto en Siria inició en marzo de 2011. (Getty images, archivo)

El conflicto en Siria inició en marzo de 2011. Surgió como parte de la llamada Primavera árabe, cuando miles de jóvenes salieron a las calles para demandar mejores condiciones de vida.

Los jóvenes sirios exigían oportunidades económicas y libertades políticas, además de igualdad religiosa, pues el país es gobernado por una élite de la rama chiíta alawita.

El régimen de Bashar al Assad recurrió a la represión. El presidente heredó el poder de su padre, Hafez al Assad, quien gobernó Siria durante 29 años.

En respuesta, grupos de militares desertores crearon el llamado “Ejército Libre Sirio” para combatir al régimen dando inicio a la guerra civil y se formó una autoridad en el exilio, que contaba con la simpatía de Estados Unidos.

El conflicto facilitó la aparición de los grupos yihadistas, entre ellos, el “Frente de Liberación de Siria”, los “Hermanos Musulmanes” y el “Frente Al Nusra”, hoy llamado “Fatah Al Sham”.

También apareció el grupo “Estado Islámico”, la facción yihadista más numerosa, mejor armada y con mayores recursos, que se enfrenta al gobierno y en ocasiones con el resto de los rebeldes, a fin de conseguir la supremacía. Su meta es crear un estado regido por las leyes del islam.

Por cuestiones geoestratégicas y hasta por rivalidades religiosas, la guerra ha facilitado la intervención de Estados Unidos, Rusia y potencias regionales como Arabia Saudita e Irán.

El gobierno sirio tiene el apoyo de Rusia, su aliado tradicional, que además de ser su proveedor de armas, desde los años setenta utiliza la base naval de Tartus en territorio sirio, para tener presencia en el Mediterráneo y otras zonas.

Rusia incrementó este apoyo desde el 30 de septiembre de 2015 con el inicio de los bombardeos a los opositores al régimen, en especial del grupo “Estado Islámico”.

Además, el gobierno sirio cuenta con el apoyo de fuerzas chiítas, aportadas por el gobierno iraní y la milicia libanesa Hezbolá.

El bando opositor de los rebeldes moderados cuenta con el apoyo económico y militar de Estados Unidos, que desde el 2014 también realiza bombardeos contra el grupo yihadista Estado islámico; también reciben ayuda de Turquía y naciones sunnitas, como Qatar y Arabia Saudita.

Aquí vemos la confrontación sunitas -chiitas a nivel regional y bueno a Irán tratando de mantener su área de influencia que es importante entender que Assad es el principal aliado de Irán dentro de este círculo de influencia”, explicó el internacionalista Mauricio Meschoulam.

Pese a no ser aliados, los rebeldes moderados y los grupos yihadistas combaten contra el régimen de Bashar al Assad.

 

 

Con información de Juan José Alvarado

vm,

 

 

 

 

comentarios
CARGANDO...