Afrodescendientes mexicanos sufren discriminación y rezago

La edad promedio de los afrodescendientes es de 30 años. (AP, archivo)

La edad promedio de los afrodescendientes es de 30 años. (AP, archivo)

En México habitan más de un millón 381 mil personas afrodescendientes, es decir, uno de cada cien mexicanos es de color.

Según el estudio “Perfil Sociodemográfico de la Población Afrodescendiente en México”, basado en la Encuesta Intercensal 2015 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), Guerrero es el estado con la mayor cantidad de personas afrodescendientes, con el 6.5 por ciento; Oaxaca ocupa el segundo lugar con el 4.9 por ciento y Veracruz con el 3.3 por ciento.

El documento señala que en cien diferentes municipios, al menos 10 por ciento de su población se consideran afrodescendientes: 227 mil personas.

De estos municipios, 69 están ubicados en Oaxaca, 16 en Guerrero, 12 en Veracruz, dos en el Estado de México y uno en Baja California Sur.

La edad promedio de este grupo poblacional es de 30 años, tres más que el promedio nacional que es de 27 años. 32.6 por ciento de los afrodescendientes son menores de 20 años y 43.1 por ciento tienen entre 30 y 64 años; sin embargo, el analfabetismo de los mayores de 15 años, en este sector, es tres veces mayor que en la población nacional, 15.7 por ciento contra 5.5 por ciento, respectivamente.

El 66.4 por ciento de afrodescendientes no se asume dentro de ese sector poblacional; se consideran indígenas. 18 de cada cien hablan alguna lengua autóctona y seis de cada 10, mayores de 12 años de edad, no son económicamente activos.

Quienes sí trabajan, se dedican preponderantemente a las actividades agropecuarias; el resto, 88 por ciento, tienen como su principal fuente de ingreso los apoyos de programas de Gobierno; las remesas del extranjero representan su segunda fuente de ingreso, 18.8 por ciento.

Las carencias se ven reflejadas en su nivel de vida; sólo tres de cada 10 habitan en vivienda con techo de concreto; 10 por ciento lo hacen en viviendas con piso de tierra y solo siete de cada 10 viven en inmuebles con paredes de ladrillo.

En general, tienen alrededor de 25 por ciento menos acceso a radio, televisiones de pantalla plana, computadoras e internet, que el resto de los mexicanos.

El INEGI, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) afirman que dar a conocer estos datos es el primer paso para combatir la discriminación que sufre ese sector y hacer visibles sus contribuciones a la vida política, económica, cultural y social de México.

 

Con información de Carlos Ibarra.

 

RMT

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