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¿Qué hay detrás de la salida de Agustín Carstens del Banco de México?

Una entrevista con Jorge O. Mariscal sobre la importancia de Agustín Carstens y el futuro de la economía mexicana

La semana pasada, el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, anunció sorpresivamente su renuncia al cargo que había ocupado por siete años. Carstens era un elemento central dentro del Banco de México, institución en la que había sostenido cargos desde hace más de 25 años. En ese tiempo, el economista ha sido, también, una parte esencial de la vida política en México como Secretario de Hacienda y representando los intereses nacionales frente al Fondo Monetario Internacional.

Así, para comprender mejor la importancia de Carstens dentro del Banco central y, en general, en la economía mexicana, hablamos con Jorge O. Mariscal que nos concedió una entrevista desde Nueva York. Mariscal es director de inversiones para mercados emergentes en UBS, un importante banco suizo. Formado en la UAM y en la universidad de Nueva York, con la que tiene un doctorado sobre mercados emergentes y finanzas internacionales, Mariscal ha trabajado en el The Rohatyn Group y en el banco Goldman Sachs.

Desde la mirada de inversionistas extranjeros y como experto en mercados emergentes, Jorge Mariscal es un interlocutor idóneo para explicar la importancia de Carstens y su influencia en el oscuro panorama futuro de la economía mexicana.

Noticieros Televisa (NT): ¿Cuál era la importancia de Carstens en la economía mexicana y en el Banco de México?

Jorge O. Mariscal (JOM): Carstens, en general, era una persona que generaba gran confianza en los inversionistas internacionales por su trayectoria histórica en el control de la inflación y su prestigio a nivel internacional. Su salida es importante desde el punto de vista de la confianza del inversionista extranjero.

NT: El tipo de cambio se depreció a 20.88 pesos después del anuncio de su salida, ¿cree que la salida de Carstens afecta al panorama, ya de por sí lúgubre, de la economía mexicana?

JOM: Eso va a depender mucho de quién sea el nuevo gobernador del banco central. Carstens deja, claramente, un gran vacío que va a ser muy difícil de llenar. Pero el peso se depreció marginalmente, se movió dentro de los parámetros que yo esperaría dentro de la volatilidad diaria. Lo que es más relevante es que los rumores de su salida ya venían acumulándose desde hace varios días –incluso, un par de semanas- y lo que es notable es que el peso, a pesar del repunte del petróleo, no tuvo el aumento que yo esperaba y eso se lo puedo atribuir al ambiente de desconfianza que genera la salida de Carstens.

(Hector Vivas/LatinContent/Getty Images)

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NT: ¿Cree que hay motivos políticos o por qué cree que salió Carstens del Banco de México?

JOM: Esa es una buena pregunta de la cual no podemos tener aún una respuesta completa. Carstens tiene claramente las aspiraciones de tener un puesto internacional muy relevante, él hubiera querido ser director general del Fondo Monetario Internacional y ahora se va de director del BIS. Son posiciones que no aparecen frecuentemente. Eso significa que hay un componente importante de aspiraciones personales de Carstens con, quizás, otro componente: tal vez él sentía que ya había trabajado durante mucho tiempo en el banco central y ya había llegado su momento.

En cuanto a las diferencias políticas con la administración, los bancos centrales, particularmente en economías que están desacelerándose, como la mexicana, siempre están bajo presión de parte del gobierno para reducir las tasas de interés, o no subirlas tanto y ser más flexibles con los objetivos de inflación. Así que uno podría pensar que, dado el comportamiento débil de la economía, el Banco de México había estado bajo ciertas presiones de no apretar la política monetaria como debería hacerse para extinguir los brotes de inflación que probablemente vamos a ver en los próximos meses a consecuencia de la depreciación del peso.. Hasta ahí podría yo hablar de las presiones políticas del Banco de México. Aunque no creo que esto sea exclusivo del Banco de México: es algo que vemos como un fenómeno generalizado aún en países desarrollados: el conflicto entre los bancos centrales y las Secretarías de Hacienda o Tesoro cuando las economías comienzan a desacelerarse.

Uno podría argumentar que en las actuales condiciones de debilidad de la economía mexicana, no es prudente sería subir las tasas de interés. Sin embargo, Carstens se ha visto forzado a subir las tasas de interés por la debilidad del peso que a su vez se traduce, potencialmente, en mayores expectativas de inflación. Pero esto crea un conflicto con el objetivo de crecimiento más rápido del ejecutivo y de disciplina fiscal de Hacienda, claro.

Edificio central del Bank for International Settlements en Basilea, Suiza
Edificio central del Bank for International Settlements en Basilea, Suiza. (Wikimedia Commons)

Edificio central del Bank for International Settlements en Basilea, Suiza. (Wikimedia Commons)

NT: En la conferencia de prensa de Carstens, daba la impresión de que estuviera diciendo “no se preocupen, yo los voy a estar cuidando desde allá, en mi nuevo empleo”. ¿En qué sentido puede influir Carstens, en la economía nacional, a través de este nuevo puesto?

JOM: No puede tener ninguna preferencia para México. Ésta es una entidad que fundamentalmente está encargada de la coordinación de Bancos Centrales y de vigilar los sectores bancarios internacionales. No tendría en su capacidad nueva como director del BIS, o no debería, en principio, favorecer a ningún país de ninguna manera. Entonces yo creo que no podríamos esperar una política favorable hacia México más que hacia otros países. Todos los conflictos de interés por la nacionalidad originaria de los directores del BIS se tienen que vigilar muy cuidadosamente. Entonces, yo creo que esa forma de hablar de Carstens es solamente para apaciguar la sorpresa y los efectos negativos que pudiera tener su salida.

Aquí, evidentemente, el que va a dictar la nueva política del Banco de México va a ser el nuevo gobernador. El país pasa por un periodo complicado, el crecimiento de la economía es pobre y es frustrante ver que México pueda crecer, una vez más, menos que Estados Unidos. El peso se ha debilitado mucho, hay problemas serios en la deuda de varios estados, la inflación está repuntando. La salida de Carstens no ayuda en la confianza.

NT: Para explicar qué es la institución a la que se integra Carstens, hablamos de un “banco de bancos”, pero ¿qué significa eso? ¿Nos podría explicar cuál es la función del Banco de Pagos Internacionales?

JOM: Pues mira, es un banco creado por los propios bancos centrales que se encarga, en principio, de vigilar la estabilidad financiera del mundo. Como tal, trata de coordinar las políticas de los Bancos Centrales y de fomentar criterios de transparencia y administración de sus miembros. También monitorea las condiciones de los sectores bancarios. No tiene capacidad regulatoria a nivel nacional pero tiene mucha influencia porque puede emitir reportes que hablan de la vulnerabilidad del sector financiero y bancario de un país. También coordina el sistema de pagos internacionales, es decir, el flujo de capitales entre Bancos Centrales y sistemas bancarios. Así que este “banco de bancos centrales”, en general, no usa su capital para rescates financieros sino para ser contraparte y afianzador de transacciones entre bancos centrales. También las estadísticas que son necesarias para vigilar la salud de los sistemas bancarios a nivel global.

(Alex Wong/Getty Images)

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NT: ¿Cuáles son los retos a futuro de esta institución en lo que le queda de tiempo a Carstens como gobernador y después de su partida?

JOM: Pues mira el reto más importante, y su mandato principal, es la inflación. La inflación venía en México cerca del 3% y se está disparando como consecuencia de por lo menos dos o tres factores. El principal es el tipo de cambio que se ha depreciado muy rápido. En segundo lugar está el hecho de que ya no tenemos reducciones fuertes en las tarifas telefónicas, tampoco tenemos reducciones fuertes en los precios de diferentes servicios públicos, como la electricidad o la gasolina, sino al contrario, podríamos ver un ajuste hacia arriba, especialmente para el consumidor. Tercero, los salarios mínimos y otros están subiendo por encima del crecimiento de la productividad. Entonces las variables que habían ayudado a que la inflación se mantuviera baja en los últimos dos años, están desapareciendo. La depreciación del peso está causando un aumento de costos para las empresas que tienen, como parte de su proceso productivo, que importar bienes y servicios del exterior. Cuando las magnitudes son grandes, inevitablemente parte o la totalidad de estos costos se pasan a los precios del consumidor.

Así, el reto más importante para el sucesor de Carstens es apaciguar la inflación y apaciguar las expectativas de inflación que vienen subiendo con la caída del peso. En el caso, por ejemplo, de Colombia, tuvimos una situación similar en la que el peso colombiano se depreció rápidamente y la inflación pasó de ser de por debajo del 3% a arriba del 6%. Todavía no estamos aquí a esos niveles de inflación. Pero, en México, la inflación podría subir muy por arriba del 4% y probablemente del 5% si no se toman medidas apropiadas en lo fiscal y lo monetario.

(Spencer Platt/Getty Images)

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NT: En ese sentido se ha hablado mucho sobre la sucesión de Carstens y han pasado muchos nombres, el nombre de un subgobernador del Banco de México, el nombre de Luis Videgaray, incluso pasó por ahí. ¿Quién crees que pueda ser el siguiente sucesor?

JOM: Bueno, no tengo ninguna información más allá de lo que veo en la prensa. Vamos, Manuel Ramos Francia es, obviamente, alguien que conoce muy bien el banco, lo cual es bastante confiable desde el punto de vista de la eficacia en el combate a la inflación. Entonces, probablemente, alguien como él podría dar cierta continuidad… Pero, claramente, hay un aspecto que es técnico de la posición y otro aspecto que es más político. El gobernador del banco central tiene que vigilar la política monetaria, las tasas de interés pero también tiene que enfrentarse al Congreso y dar la cara a las diferentes fuerzas políticas del país que lo van a presionar de un lado para otro.

El reemplazo tiene que tener, entonces, alta calificación técnica pero también destreza política para navegar en las aguas turbulentas del sistema político mexicano. No es fácil encontrar a alguien que tenga las dos cualidades en la proporción en que las tenía Agustín Carstens.

NT: ¿Te podrías presentar?

JOM: Soy el director de inversiones para mercados emergentes en UBS Wealth Management de UBS que es la dirección de riqueza patrimonial de la firma. Ahí supervisamos alrededor de dos trillones de dólares americanos en activos financieros de inversión.

(Oli Scarff/Getty Images)

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