Los mexicanos que están haciendo realidad virtual

El 28 de diciembre de 1885 los hermanos Lumiere presentaron por primera vez una proyección cinematográfica con una duración de apenas un minuto: La llegada del tren a la estación de la Ciotat. En esta cinta, se veía a un grupo de personas esperando en una estación y, como dice el título, la llegada de un tren. La reacción de los que se que se encontraban en la sala fue gritar y salir corriendo pensando que el tren los iba a aplastar: no estaban acostumbrados a ver algo que no fuera la realidad. Desde aquel momento, el cine, no deja de transformar la manera en que nos presenta las películas.

Después de 132 años de esa proyección, llega un nuevo formato, que no te hace querer salir corriendo de la sala, pero si te provoca una sensación diferente, de mareo y  sorpresa: la realidad Virtual.

En el marco del Festival Internacional de Cine de Guanajuato se han presentado, por primera vez en un festival en México, tres cortometrajes de realidad virtual filmados por  directores mexicanos: Roberto Fiesco, Carlos Hagerman y Juan Carlos Rulfo.

La experiencia es única, ni el 3-D ni el 4x se comparan. Para probarla te acomodan en un asiento individual, te colocan unos lentes en un headset (o casco) y te ponen unos audífonos. Ahí, inmediatamente, te desconectas de la realidad y comienzas a vivir la película.  No solo volteas al frente y ves lo que sucede en una pantalla, aquí puedes girar la cabeza a la izquierda o derecha y seguir viendo todo lo que sucede. Los cortometrajes tienen una duración de 10 minutos y la experiencia no la puedes compartir con nadie más, cada quien la vive de una manera y tiene sensaciones diferentes: parece que el futuro nos ha alcanzado

Realidad Virtual/Giff/ Mariana Colmenares

La cámara es como un platillo volador con 16 lentes

Dice Roberto Fiesco director de Péplum,  en la rueda de prensa sobre VCR en el Festival Internacional de Cine en Guanajuato.

Roberto Fiesco es un apasionado por las historias de vida y de cine. Cuenta con una colección de fotografías y películas mexicanas únicas.  Es director de 8 cortometrajes y dos largos documentales, además de ser productor de 13 largos y más de 25 cortos. Ganador del Ariel al Mejor Largometraje Documental, el Premio Maguey a la Mejor Película y del Premio Especial del Jurado en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara.

Roberto Fiesco/ GIFF 2017

Péplum es su primer cortometraje de realidad virtual, un retrato documental que cuenta la historia de un joven que se prepara para un concurso de fisicoculturismo.

Al desaparecer la idea del plano y al pensar que el espectador está en una esfera, que puede voltear en cualquier dirección y encontrar algo, pensé en la  manera para involucrar al espectador en toda la experiencia.” Dice Fiesco.

El cortometraje cuenta con 15 planos y fueron 4 días de rodaje. La idea de Roberto es que el espectador pueda voltear a cualquier lado y encontrar una experiencia íntima y personal, algo potente y seductor. Y eso, sin duda, lo logra con creces.

Juan Rulfo y la piedra

En 1940, Juan Rulfo se tomó una fotografía sentado en una piedra en el nevado de Toluca y su hijo fue a buscarla para crear una historia de realidad virtual. Un trabajo personal para el centenario de su padre.

Hice un cortometraje en un espacio tan general con un sentimiento tan personal, dijo el cineasta.

Juan Carlos imaginó a su padre caminando por el nevado de Toluca en búsqueda de la piedra y quiso compartir ese recorrido en su cortometraje. La piedra se convirtió así en un símbolo para encontrarse, en un viaje de nostalgia, con la figura de su padre.

Y Rulfo, además del enfoque intimista, cree que puede utilizar la realidad virtual para establecer una relación lúdica con el espectador.

Puedes jugar con él, engañarlo, estás en un universo vacío, donde no hay nada y de repente provocas un sonido para que el espectador gire su cabeza buscando lo que se escucha.

Juan Carlos Rulfo en el GIFF 2017

Carlos Hagerman, El Beso 

Hagerman, intenta explotar toda la experiencia de la realidad virtual y juega con un plano secuencia en el que puedes observar no sólo a los personajes sino a todo lo que los rodea. De esa manera, el espectador puede sentir más lo que los personajes buscan transmitir. El beso trata sobre un grupo de adolescentes que están en el bosque explorando sus emociones y la manera en la que se relacionan unos con otros.

Hagerman intentó grabar primero con una cámara normal pero el cortometraje cambió totalmente cuando grabó en realidad virtual:

Cuando lo grabamos con el equipo nos dimos cuenta que cada personaje contaba algo diferente y que era importante hacerlo sentir algo propio.”

Hagerman se encuentra ya en planes de grabar otro cortometraje en realidad virtual: quiere hacer algo que en el cine no se puede hacer, transformar el espacio de los espectadores.

Carlos Hagerman en el GIFF 2017

La realidad virtual rompe con las reglas del cine, lo que era una experiencia grupal pasa a ser una experiencia personal. Tu decides a donde voltear, qué ver, qué personaje privilegiar. Estos tres directores innovaron con un nuevo formato y con una personalidad única. Pero, al mismo tiempo, cedieron el control de sus creaciones al capricho de unos espectadores cada vez más activos.

comentarios