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Las historias de dolor y esperanza que dejó el terremoto

El pasado 7 de septiembre, México sufrió el peor terremoto en 100 años. Aunque en la Ciudad de México los daños fueron mínimos, en Chiapas y Oaxaca (entidades cercanas al epicentro) la destrucción permanece y hay millones de mexicanos que sufrieron y sufren los daños del terremoto.

Con casi 100 muertos, miles de casas destruidas, cientos de escuelas dañadas y miles de damnificados, nuestros hermanos del sur nos necesitan más que nunca. Y para conocer el lado humano (y no sólo las cifras) aquí te ponemos algunas de las historias de dolor y esperanza que dejó y está dejando este terremoto:

El niño pescador que fue marcado por el sismo

Este pequeño es el más joven de toda una comunidad de pescadores en Pampa Honda, Mapastepec, Chiapas, uno de los lugares afectados por el terremoto.

En este video se ve el testimonio de Emiliano y su familia:

A sus 6 años, uno de sus primeros recuerdos en su vida será el terremoto. Estaba durmiendo cuando su papá le dijo que tenían que salir, se hincaron cuando, de pronto, se abrió la tierra donde se encontraba uno de sus tíos:

“Fui con mi papá a ver y observamos los orificios en el suelo”

Su gran pérdida fueron sus útiles escolares, pues el mar entró a su casa:

“Mis cuadernos se mojaron y mi mamá los puso a secar, unos están mojados todavía”

Su familia perdió más que los útiles de Emiliano. La madre de este pequeño pescador perdió su negocio, tenía una tienda y la mayor parte de la mercancía se perdió. Las redes de pescar de su tío permanecen colgadas de las ramas de los árboles, el piso de su casa se fisuró y las paredes se abrieron.

niño de 6 años recuerda el sismo de 8.2 grados
Emiliano tiene 6 años y recuerda con amargura el sismo de 8.2 grados Richter (Noticieros Televisa)

Emiliano tiene 6 años y recuerda con amargura el sismo de 8.2 grados Richter (Noticieros Televisa)

Todavía viven con miedo, nunca la tierra y el mar habían actuado con tanta violencia contra ellos.

Chiapas es el estado más pobre de México y sólo con ayuda del Gobierno y de la ciudadanía, Emiliano y su familia (además del resto de su comunidad) podrán volver a levantarse y luchar para regresar las cosas a la normalidad.

San Mateo del Mar: la comunidad olvidada

Los indígenas huaves también tienen su historia del temblor, el problema es que nadie ha podido escucharla, es por eso que siguen sin recibir ayuda por parte del Gobierno.

Aquí pueden ver el testimonio de los huaves:

La Colonia Juárez del municipio de San Mateo del Mar, en Oaxaca, está ubicada en la región del Istmo de Tehuantepec. En esa comunidad habitan 3 mil 500 indígenas huaves a quienes, desgraciadamente, les falta todo:

“Nadie se ha preocupado por los ancianos, por los discapacitados”

Algunos habitantes permanecen en la carretera con la esperanza de que alguien los verá y ayudará a la comunidad. Desgraciadamente no todos pueden salir a pedir ayuda, personas de edad avanzada, como don Jerónimo, de 82 años, y su esposa, de 83, no pueden salir de su casa.

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San Mateo del Mar, Oaxaca, de los municipios más afectados por el sismo. (EFE)

San Mateo del Mar, Oaxaca, de los municipios más afectados por el sismo. (EFE)

Don Jerónimo no puede ver ni escuchar y su esposa tiene una reumatismo que no la deja levantarse de su cama. Ellos han tenido que sobrevivir gracias a la ayuda de sus vecinos.

Los huaves no tienen para comer o beber y muchas de sus casas están destruidas. Aún así no pierden la esperanza y las energías para salir adelante… el problema es que son muy pobres y será muy duro para ellos levantarse de nuevo sin la ayuda del Gobierno y el resto de sus conciudadanos. Don Silverio Comonfort asegura que apenas gana 150 pesos al día, que con esfuerzo se levantarán:

“pero de dónde vamos a sacar, no somos profesionales, soy un pobre campesino”

El señor Alfonso Silva también dio su testimonio:

“A quién vamos a culpar, porque esto es obra de la naturaleza. Y sí, la aceptamos. Aunque ya gastamos un poco de dinero pa’levantar todo ese muro [se le nublan los ojos del llanto], no es de la noche a la mañana para hacerlo, sino que nos costó tiempo y trabajo, pero gracias a Dios que estamos vivos”

Aunque un rayo de esperanza llegó a la comunidad, pues un camión con ayuda de la sociedad civil llegó para ayudarlos… no fue mucho, pero era la primera vez que pudieron recibir un poco de ayuda.

La huida de los mixes

Otros ciudadanos indígenas que sufrieron la inclemencia del terremoto fueron los mixes de Santa María Tepantlatli. Los mixes decidieron tomar sus pocas pertenencias y salir huyendo de sus comunidades. Se quedaron sin nada y la lluvia está haciendo imposible la vida de estas personas.

Sus casas fueron dañadas, no tienen donde refugiarse, muchos caminos de la sierra oaxaqueña tienen derrumbes… sus vidas están en permanente peligro y necesitan la ayuda del Gobierno y de la ciudadanía mexicana.

Aquí puedes ver a los mixes en su huida: 

La familia que intenta reconstruir su casa

La familia Méndez, en Chiapas, tiene claro que lo más importante ahora es hacer algo y el fin de semana pasado pusieron manos a la obra y comenzaron a reconstruir su casa.

Julio César Méndez sabe que los daños estructurales en su casa son graves y está consciente de que tendrá que tirar muchos muros y volver a construirlos, pero no tiene miedo de volver a empezar.

Ellos han rescatado materiales de los escombros de sus casas para poder comenzar la reconstrucción.

Sandra Méndez dijo:

“Estamos tratando de hacer aunque sea una galerita por los niños. Con la lluvia y todo, [además] tenemos todo acá afuera”

La familia de los Méndez tiene tres casas, una de ellas se vino toda abajo. Estaba hecha con adobe, ya que eran muy pobres y no tenían para mejores materiales.

Ahora quieren tener construido por lo menos un cuarto para que todos puedan dormir y cubrirse de la lluvia y el sol, en lo que reconstruyen el resto de la casa.

Aquí puedes ver la historia de la familia: 

Cantan himno nacional en escuela

La primaria, Centro Escolar Juchitán, fue demolida, ya que no podía seguir en pie. Fue fundada hace 79 años por el mismísimo presidente Lázaro Cárdenas. Es una de las escuelas más emblemáticas de Oaxaca y nadie se esperaba que ocurriera lo que sucedió cuando comenzaron los trabajos de demolición: la comunidad se acercó y comenzó a cantar el himno nacional, una despedida digna para uno de los templos del saber más importantes de la comunidad.

Pulque para ayudar

Una de las pulquerías más antiguas de la Ciudad de México, “La catedral del pulque”, está regalando un litro de pulque a quienes lleven ayuda para los damnificados de Oaxaca y Chiapas.

Hilario Landon, uno de los donantes, llevó su ayuda porque recuerda que cuando era niño, en el terremoto del 85, su vecindad se vino abajo. Todo cayó, y fue gracias a la ayuda que pudieron levantarse y continuar… Ahora quiere devolver el favor.

Migrantes centroamericanos ayudan a damnificados

Dicen que en los peores momentos es cuando uno conoce a los verdaderos amigos. Así le pasó a México, pues migrantes centroamericanos (muchos de ellos, víctimas de malos tratos y de acoso por parte de las autoridades) fueron a ayudar a las comunidades después de la tragedia.

Sin nada más que sus herramientas de trabajo, los migrantes centroamericanos fueron a quitar escombros y ayudar a las víctimas, incluso tuvieron que cabar tumbas para las personas que, desgraciadamente, perdieron la vida.

Deniz Okeli Castillo, migrante de Honduras, dijo:

“Es una cosa bien bonita porque estamos ayudando a nuestros hermanos vecinos de país, de frontera”

Migrantes en Estados Unidos envían ayuda

Pero los migrantes centroamericanos no son los únicos, los migrantes mexicanos en Estados Unidos recolectaron ayuda y viajarán a Oaxaca para entregarla a las víctimas del terremoto:

Mujer de 81 años llega por su propio pie para donar a los damnificados

Ante la tragedia de nuestros hermanos del sur, una mujer capitalina de 81 años de edad, acudió, por su propio pie, al llamado de solidaridad. Se trataba de la señora Consuelo Balderas, quien cargó una bolsa de más de 10 kilos hasta el Zócalo de la ciudad para entregar su ayuda:

“Por fin llegué… No nos sobra, pero no nos falta… y todavía podemos caminar, tengo 81 años, bendito sea Dios me dejó llegar”

La dulce señora lloró conmovida por la tragedia de los damnificados, pero la muerte reciente de su esposo la empujó a levantarse y ayudar a los que necesitan consuelo:

“Yo también he recibido de la gente. Falleció mi esposo hace dos meses y la gente me llevó muchas cosas: veladoras, azúcar, café y su presencia…. Hay que saber que los demás también tienen hambre, los niños especialmente”

Doña Consuelo entregó 9 bolsas de azúcar, 2 de frijol y 1 kilo de arroz, 1 de café y una botella de aceite:

“No le hace lo que haya gastado. Lo que haya gastado es bien invertido”

Hagamos más historias de esperanza

Pero la señora Consuelo no es la única ciudadana que ha ayudado, aunque todavía hay mucho por hacer. Si puedes, tú también dona. Puedes llevar ayuda a los centros de acopio cercanos a ti o donar dinero a cuentas de banco oficiales.

Si das clic a esta nota, podrás ver una amplia lista con centros de acopio en la Ciudad de México: “Estos son los centros de acopio en la CDMX”

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Centro de acopio del Zócalo de la CDMX. (Notimex)

Centro de acopio del Zócalo de la CDMX. (Notimex)

Por otro lado, también hay artistas que están tratando de ayudar con un concierto de caridad:

Ninguna ayuda es poca. Es una de las mayores tragedias del país en los últimos años, pero, como siempre, los mexicanos podemos brindarnos una mano para salir adelante.

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