La polémica historia del bikini

Resulta difícil e innecesario malgastar palabras sobre un tal llamado bikini, ya que desde todas las perspectivas es inconcebible que una muchacha honrada y decente pudiera ponerse una cosa así.” -Revista Vogue 1951

Trece años antes de que las mujeres pudieran formar parte de los Juegos Olímpicos, la marca de ropa Carl Janzten presenta un traje de baño en dos piezas que servía para mejorar el rendimiento de la mujer al nadar. El traje consistía en pantalones cortos y una camiseta  ajustada, lo que provocaría una reacción de enojo y escándalo en la sociedad de 1913. Años más tarde las mujeres comienzan a usar trajes de baño que les quedaban entallados, sin embargo eran tiempos de guerra y la tela era racionada, lo que a muchas  no les importaba y cortaban sus vestidos para usarlos como traje de baño.

Bettmann/Corbis

Las mujeres en ese entonces vivían  en un mundo de hombres donde sólo tenían opinión para preparar la cena, ser secretarías y estar bien vestidas ante la sociedad; el pensar en ellas con una prenda pegada o que enseñara más de lo permitido se volvía un escándalo, era incorrecto y mal visto. La mujer, a diferencia del hombre, experimentaba otro tipo de relación con su cuerpo y la moda.

En 1946, con la guerra y los ánimos en alza, el diseñador parisino Jacques Heim hace el traje de baño más pequeño del mundo. Un año más tarde Louis Réard, un ingeniero parisino, presenta un traje aún más diminuto -fabricado con sólo 30 pulgadas de tela- y lo llama bikini, una prenda occidental que representaba la revolución y explosión de una época. Su nombre hacía alusión a un atolón en el Océano Pacífico, y la adopta como analogía que significaba una explosión y lo que transforma después de estallar.

Louis Reard y su primer modelo de bikini

Y en efecto, el bikini fue explosivo y revolucionario, era la liberación de las mujeres en todos los sentidos. Por esa razón creó tanta controversia, era prohibido y retador usarlo.

Réard no encontraba quien quisiera lucirlo por primera vez. Las modelos se negaban, por lo tanto buscó a una bailarina nudista llamada Micheline Bernardini y el 5 de julio de 1946, en una alberca pública en París, presentó el bikini, una prenda de dos piezas que simula la ropa interior femenina. La prensa y el mundo estaban impactados porque dejó descubierto el ombligo de una mujer. ¿Cómo era posible que una ama de casa saliera de vacaciones en paños menores?

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El fenómeno del bikini durante varios años se vio acompañado de escándalos, protestas y censuras; los tres triángulos de tela no tuvieron una buena aceptación. La Iglesia fue la primera institución en condenarlo y a principios de los 50 se intentó prohibir el uso del bikini en toda Europa y el Mediterráneo, igual que en la mayoría de los países católicos y en el concurso Miss Mundo.

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En 1957 Brigitte Bardot, una actriz y cantante francesa, en el Festival de Cannes es fotografiada usando un bikini lo que causa una reacción positiva. Muchas actrices como Marilyn Monroe siguen su ejemplo en Estados Unidos, sin embargo la revista Modern Girl escribe:

No es necesario desperdiciar palabras sobre el llamado bikini, ya que es inconcebible que cualquier chica con tacto y decencia lo use.”

Brigitte Bardot/ Getty Images

La mujer que llevaba una prenda como el bikini era sinónimo de valentía, osadía y seducción. No cualquier mujer se atrevía a salir con una prenda así, no porque enseñaras tu cuerpo sino porque era el símbolo de la liberación femenina. A finales de los 50 más mujeres se atrevieron a usarlo, la chica Bond fue una de ellas, Honey Ryder emerge en Dr. No llevando un bikini blanco con un cinturón.

En 1960 Playboy finalmente pone a una mujer con bikini en la portada, de ese ahí en adelante se comienza a volver moda, cada año era más aceptado. En 1963 los Beach Boys están escribiendo canciones como “California Girls” y “Surfin USA”, y en sus videos el bikini oficialmente entra en la corriente de los 60.

En 1966, Raquel Welch se vuelve la mujer más deseada de América al salir en la portada de Playboy con un bikini de piel, simulando que se encuentra en una época antigua.

Raquel Welch 1966/ Getty Images

Conforme avanzan los años se vuelve cada vez más común ver a los iconos de las películas y modelos usando bikini. Carrie Fisher en 1983 usa el famoso bikini en Star Wars Episodio VI: El regreso del Jedi, la princesa Leia oscila un bikini de metal dorado que hasta la fecha es icónico.

Urko Dorronsoro/Flickr

En 1988, la compañía de Réard cierra sus puertas, pero la popularidad del bikini es tanta que representa arriba del 20 por ciento de las ventas de trajes de baño en Estados Unidos. Sin embargo, conforme más se pone de moda, deja de ser un símbolo de liberación femenina y termina objetualizando a la mujer en la moda y la publicidad.

El bikini nació en un contexto revolucionario asociado al problema de género pero en nuestro contexto se ubica como lo contrario. Gracias a la publicidad parece que todas las mujeres que lo usan son iguales, que se tiene que repetir un patrón de belleza estándar exigiendo una estricta disciplina a la hora de exhibir su cuerpo.

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